Dos años pasaron para que la banda liderada por Wallas vuelva a tocar en nuestra provincia. Lo hizo ante un marco de público importante. Crónica y Galería de Fotos.



Crónica y Fotos:
Elías Van Barthes

Uno tirado en el puff, el otro poniendo musica, todos a la expectativa de que iba a pasar esa noche. Todo cambiaria medio minuto después en las oficinas de la radio cuando por esa lejana puerta entraba Wallas, líder, frontman, “la cara”, (“la panza”) de Massacre. Entró, saludó, se sentó y se puso a charlar con Luisito, el conductor de Sentado Junto al Diablo.

Habia cierta tensión en el ambiente, pero la charla se dio amena mientras avanzaban los minutos, mientras se discutia entre otros tantos temas, el actual panorama del rock nacional, haciendo que, para explicar su visión Wallas, recordara a Marcelo Montolivo, un reconocido músico y periodista, que los calificó de “valientes” a los Massacre.

“Hay dos grandes bandos: Los que usan la misma formula en todos sus discos, los que siempre van a lo seguro; y los que innovan, los que se renuevan, los valientes que se arriesgan” explicaba El Gordo (con mayúsculas, porque se las merece), mientras se sentia orgulloso del adjetivo que se habia ganado de parte de Montolivo.  

La charla se tornó cómoda, y la minima tension que hubo, desapareció. “Aca aparece gente de la nada con vino” se asombraba por la aparicion de un misterioso productor que cayó con una oportuna botella de un tinto para agasajar al invitado. Se brindó, un salúd por aquí, otro salúd por allá, y la nota en la radio seguia, cómoda como si fuera una charla en el patio de la casa de cualquiera de los que ahí estaban. Casi llegando a las 22:30 se daba el aviso de que Wallas se tenia que ir, para ir finalizando la entrevista, ya con el entrevistado mas suelto, y podria decirse, porque no, alegre, debido a la conversación amena que tuvo con el conductor mencionado.

Se despidió, se levanto, y se fue de la radio, para subirse a las 23:15 al escenario de Beel Zebul, y comenzar el show con toda la fuerza de Plan B: Anhelo de Satisfacción, canción que también se la recuerda por haber sido interpretada a los Catupecu Machu (uno de los tantos ejemplos de “valientes” de la entrevista), para seguir con una mediana lista de canciones como Nuevo Dia, Sofia La Super Vedette, acompañado por una muñeca desnuda de esas grandotas que miden casi un metro, que lo ayudaba a cantar ciertas estrofas de la canción.  

Wallas relucia su panza y se paraba frente a esas 250 personas en Beel Zebul de la manera mas firme y decidida para avivar ese enérgico y violento pogo, ayudado de los acordes de Pablo M, y el agite del Bochi que provocaba la exaltacion de todos los mortales presentes.

El Gordo nos presumia, decia que Salta era un público hermoso, mientras se ponia la galera para seguir con las canciones que se apoximaban en esa lista. Mostró parte de espíritu kirchnerista, pidiendo aguante para Cristina, y dennotando que la muerte de Néstor le habia dolido.   
La Octava Maravilla hizo vibrar a Beel Zebul, seguido de Vienen Zombies, Maggie May, y La Reina de Marte, donde El Gordo encarnó a la misma, ayudado de una mascara que aparentemente simulaba ser del género femenino.

Sonó Divorcio, el himno de los hijos con padres separados, del cual el mismo Walas lleva el estandarte en representación a los dolidos por esa situación, seguido de Te Leo Al Reves, Juicio a Un Bailarin, From Your Lips, Mi Mami No Lo Hará, para cerrar con Diferentes Maneras, donde encarno a uno (o a todos) los Misfits, poniéndose una mascara de ellos.

Wallas jugaba, tocaba la pandereta con su panza, agitaba, revoleaba la cabeza, cantaba con el megáfono, le daba la mano a todos los que estaban abajo, saludó, nos mimó diciendonos que eramos un público hermoso, hasta que se hicieron las 12 y media de la noche, y como toda Cenicienta (algo atrasada con los tiempos) se bajó del escenario, seguido por su troupe, para irse, para seguir haciendo de las suyas en quien sabe que hostel, casa, bar o lugar que se les haya ocurrido ir a seguir la fiesta que esa noche los tuvo como protagonistas. Pero antes de dejar ese escenario, dejaron en claro que nos volaron la peluca, y que se iban satisfechos por haberlo hecho de una manera tan bella.


(Gusto a Rock agradece a la gente de FM Punto, a Luisito Alderete y a Guille Ramos por la buena onda de permitirnos participar en la entrevista.)


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