Gusto a Rock estuvo presente en el debút de los "bipolares" en Salta. Tocaron en Beelzebul para un número importante de personas.



Crónica: Gabriel Orella
Fotos: Elías Van Barthes

Tenían cita para las 20:00 y demoraron un poquitito más. Quizás solo casi dos horas pero pareció no molestarle a muchos. Seguía sumándose gente a la fila que prometía un Beelzebul lleno de fans y no tan fans. ¿Hace cuánto no se ve una fila llegando hasta la otra esquina? Interesante. El domingo, claro, que ya pintaba los tintes de lo que iba a ser una noche bas-tan-te  copada.

Cerca de las 22:00, Roberto Musso y los suyos,  se mostraban en el escenario para presentar su último laburo “Bipolar”. Debajo de él, un lugar inundado de caritas ansiosas por ver de qué se trataba esta gira que se hizo esperar. Venían de tocar la noche anterior en Tucumán, en el polémico Rock del Valle. Y no se los notó cansados, sino todo lo contrario. ¿Tanta pila le iban a poner? Pues si, y así arrancaron con “Mírenme”. Gritos, luces, palmas para que sigan con “Nada es gratis en la vida” y al hilo “Ya no se qué hacer conmigo”. Las más de trescientas personas  daban la bienvenida a estos personajes que sólo contaban con distorsiones, teclados y bases pero no con los vientitos a los que nos tienen acostumbrados sus compatriotas de NTVG y LA VELA PUERCA. Siguieron  “así soy yo” y luego las manos arriba de todos los presentes cuando Musso dijo: “a veces raros, a veces bipolares” y largó el tema que le da nombre a su más reciente material.

A continuación entre risas y palabras arriba del escenario, Tavella (bajista), sacó un cencerro de la galera y practicó un poco antes de que  “Mal herido” resuene en las bocas de los presentes. Luego “Hoy esto raro” y “En mi lista negra” antes de que Tavella se despoje de su bajo multicolor para presentar “Karaoke de mi noviecita” sosteniendo en su mano un vaso con una bebida roja misteriosa. Salud —dijo a todos—mientras tranquilo, hacía sorbos presumiendo la tranquilidad de la canción.

Pero fue sólo un amague. No iban a dar respiro (o por lo menos prolongado) porque el pogo reventaría para cuando “El hijo de Hernández” apareciera. Después, el público le hizo la segunda en “nada me da satisfacción” mostrando que lo que menos hacían estos uruguayos era aburrirlos. Tavella volvió al micrófono, cantó “Primavera” y de nuevo Roberto con “Solo un rumor” (algo de lo viejo, lo único en realidad fuera de sus dos últimos discos Raro y Bipolar). Al terminar ese tema descongelado, Roberto Musso se pira del escenario, una mesa aparece en él con una antigua máquina de escribir. La pantalla a cargo de Brian Mackern  mostraba esa introducción.

El frontman volvió al escenario, dijo: “Necesito un laburo de verdad”, se sentó y cantó “Breve descripción de mi persona” mientras tipeaba, seguramente, lo genial que la estaba pasando. Con más de una hora de show, continuaron pegaditos Pobre papá”, “Hay que comer” y “Miguel gritar” anunciando ya el final que ninguno de los fans deseaba. Levantaron con el clásico “Invierno del 92” y se escabulleron por unos minutos. El público los llamaba con el típico ¡una más y no jodemos más! Y como era obvio, volvieron y con video tocaron “Me amo” donde se observó que muchos lo hacían y se amaban en serio. Y luego el final, el tema que faltaba, ese hit que los catapultó a la fama internacional, el conocidísimo “Yendo a la casa de Damián” le puso la frutilla del postre a la velada.

Lo bueno de el Cuarteto de nos es que trajo esa propuesta rocker diferente: juguetona, sutil, divertida, que invita a la fiesta, al bailable con canciones inteligentes, craneadas en historias que pegan tan cerca del día a día de cada uno, que a los que los conocían poco (o nada),  no les quedó mas chance que escuchar, después bailotear un poco y quedarse pensando.

Lo malo —y seguramente para muchos de sus verdaderos fans—es que se quedaron con las ganas de escuchar algo más de su historia, alguna lista un poco más elaborada, diferente de otros lugares, más abarcativa,  no sólo canciones de sus dos últimos discos.


EL CUARTETO DE NOS – LISTA 20/02/11 SALTA

1.            Mírenme
2.            Nada es gratis en la vida
3.            Ya no sé que hacer conmigo
4.            Así soy yo
5.            Bipolar
6.            Mal herido (Tavella toca el cencerro)
7.            Hoy estoy raro
8.            Mi lista negra
9.            El karaoke de mi noviecita (Canta Tavella)
10.          El hijo de Hernández
11.          Nada me da satisfacción
12.          Primavera (Canta Tavella)
13.          Solo un rumor
14.          Breve descripción de mi persona (con máquina de escribir)
15.          Pobre papá
16.          Hay que comer
17.          Miguel gritar
18.          Invierno del 92’

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19.         Me amo
20.         Yendo a la casa de Damián


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