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Depeche Mode: La mágica historia detrás del video de «Enjoy The Silence»

La influencia literaria de la obra «El Principito» en la consagración de una de las bandas más influyentes de la música.

Depeche Mode es una de las bandas que más influenciaron en la manera de hacer música durante los últimos 30 años. Lograron introducir los sonidos sintetizados del pop electrónico en la escena rockera de los 90 gracias a la magia desplegada por uno de los componentes fundamentales de este maravilloso grupo creativo: Anton Corbijn.

Anton Corbijn es el creador del arte y la imagen de Depeche Mode, gracias a él se logró concebir una huella distintiva que catapultó a la banda a la cima del éxito. Pero antes de todo eso Anton trabajaba en la prestigiosa revista NME, que le permitió en 1979 hacer una épica sesión de fotos con Joy Division en Londres.

Sin ser fotógrafo profesional y sin tener estudios previos, el joven audaz y autodidacta logró encontrar en aquella primera gran sesión de fotos una arquitectura de la introspección, con claroscuros y su misteriosa timidez, reflejada en las grandes y grises ciudades industriales.

Ese es el origen que explica perfectamente por qué Anton Corbijn eligió jugar con el blanco, el negro y mucho ruido (granos) durante gran parte de su carrera profesional al frente de la estética audiovisual de Depeche Mode.

El primer encuentro de Corbijn con David Gahan, Martin Gore, Andrew Fletcher y Vince Clarke fue casi un año después de la sesión de fotos con Joy Division, específicamente durante una sesión de fotos con Depeche Mode para NME con el objetivo de promocionar su álbum debut Speak & Spell (1981).

Los integrantes de Depeche Mode quedaron fascinados con el trabajo de Anton Corbijn, es por eso que lo invitaron a seguir trabajando juntos y ampliar proyectos, pero en un primer momento el fotógrafo autodidacta no aceptó porque pensaba que la banda era muy ‘popera’ y él tiraba más para el palo del rock.

Dave Gahan junto a Anton Corbijn

Sin embargo, entre muchas idas y vueltas, años más tarde, Corbijn quedó sorprendido con Some Great Reward (1984) y Black Celebration (1986), dos discos que definitivamente lograron llamar su atención y así terminó aceptando la invitación para trabajar con Depeche Mode. Para eso tuvo que viajar de Londres a Estados Unidos.

Este es el primer video musical que Corbijn filmó con Depeche Mode, corresponde al tema «A Question of Time»:

A partir de ese momento, ambas partes se dieron cuenta perfectamente que estaban navegando por el proceso creativo que los unía en plena sintonía. La banda le propuso hacer cuatro videos más para promocionar el álbum Music for the Masses de 1987: «Strangelove», «Pimpf», «Never Let Me Down Again» y «Behind the Wheel». Todos estos videoclips se grabaron en formato Super 8 y con la estética en blanco y negro.

Entre 1989 y 1994 el estilo innegable de Anton Corbijn continuó de la mano de Violator (1990) con los siguientes videoclips: «Personal Jesus», «Enjoy The Silence», «Policy of Truth», «World in My Eyes», «Clean» y «Hola». Este es el álbum que consagró a Depeche Mode a nivel internacional.

Enjoy The Silence

Con este videoclip Anton Corbijn comienza a incorporar colores porque se siente más seguro de su trabajo en complemento con la banda. A medida que Depeche Mode se iba expandiendo por el mundo entero, Corbijn se encargaba de derribar aquellos viejos miedos e inseguridades que lo tenían atado a su timidez.

En 1989, con la misión de lograr trasladar «Enjoy the Silence» a una pieza audiovisual, Corbijn se posiciona como un director con más carácter e insiste en varias oportunidades en vestir a Dave Gahan con corona de rey y un manto de armiño a pesar de que los integrantes de la banda no estaban del todo convencidos porque no entendían el concepto.

«Cuando el rey logra conquistar el éxito y el poder, busca su espacio y su momento de soledad para reencontrarse con su interior y prepararse espiritualmente para lo que viene» explicó Anton Corbijn; hubo un momento de silencio, y ante la imposibilidad de sostener un contra argumento, todos entrecruzaron miradas, se dibujaron sonrisas cómplices en todas las caras y finalmente quedaron más que convencidos.

Dave Gahan durante la grabación del videoclip de «Enjoy The Silence»

Este concepto fluye tras una lectura que hace Anton Corbijn sobre «El Principito», obra cumbre del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry.

Las locaciones fueron planeadas en Escocia, Portugal y los Alpes Suizos, lugares donde el poder de la naturaleza y la insignificante presencia humana era visible. En Suiza subieron a 3000 metros de altura para buscar la nieve y Gahan (que se vio obligado a hacerse pasar por el rey con la baraja) mostró en repetidas ocasiones su impaciencia por cómo quería filmar el video y por las dificultades objetivas de caminar con una capa por la mitad sobre un metro de nieve.

Dave Gahan dijo en varias oportunidades que se sentía como un idiota cuando grababa esas escenas pero que lo hacía por la insistencia de Anton Corbijn que terminó logrando su objetivo plasmando todo lo que creaba en su imaginación.

«Enjoy The Silence» se convirtió en uno de los hitos de la carrera de Depeche Mode, permitiendo a Violator conquistar el mercado y convertirse en uno de sus álbumes más vendidos. La canción, que originalmente se suponía que era una balada lenta y oscura, se convirtió en un ritmo pulsante, que la transformó en el éxito que conocemos y le permitió ingresar al ‘Top Ten’ en las listas británicas y estadounidenses. 

El éxito de la canción también fue gracias al video de Corbijn, que captó la atención general por su originalidad y por esa idea firme de que hasta un rey busca su espacio y su momento de soledad para generar puntos de inflexión y así volver a comenzar de nuevo e intentar lograr seguir creciendo sin perder el rumbo.

Todo lo que siempre quise,
todo lo que siempre necesité,
está aquí en mis brazos.
Las palabras son innecesarias,
solo pueden hacer daño.

Disfruto del silencio,
disfruta del silencio.

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