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Soda Stereo: La verdadera y conmovedora historia detrás de «Té para tres»

Se trata de la canción que describe el momento más íntimo, profundo y doloroso que le tocó vivir al gran Gustavo Cerati.

Existen fragmentos intensos en la vida de las personas que nos hacen entender que nada es más importante que disfrutar del presente, el hoy, lejos de toda pre-ocupación mental que nos distrae de lo más esencial. Todo eso que nos brinda bienestar, todas aquellas cosas (encuentros, momentos) tan simples, tan cercanas y tan olvidadas al mismo tiempo.

Durante el transcurso de esos momentos difíciles, en la tragedia, entendemos que la vida es un instante, particularmente cuando uno de los protagonistas es un ser amado. Y precisamente es esa profunda emoción la que envuelve a una de las baladas más recordadas de Soda Stereo, escrita por Gustavo Cerati e inspirada en un momento crucial de su vida.

Té para tres

Esta emotiva canción hace referencia a una reunión que mantuvo Gustavo con sus padres, Juan José Cerati y Lilian Clark. Esta pieza musical de alto vuelto está incluida en Canción Animal, uno de los discos más épicos de Soda Stereo publicado el 7 de Agosto de 1990, el quinto de la banda.

En un principio, muchos de los seguidores de esta banda ícono del rock latinoamericano, pensaron que se trataba de una canción que reflejaba un episodio de amor y de engaños en la vida de Gustavo Cerati. Sin embargo, fue su madre la encargada de relatar el trasfondo de este tema en un documental de National Geographic Latinoamérica.

No es la historia que algunos se suponen que es, de algún amor frustrado por ahí y la tercera en discordia.

Lilian Clark en el documental de National Geographic
Gustavo Cerati junto a su madre y su padre.

En realidad esta historia tuvo lugar en la casa de los padres de Cerati. Era una tarde lluviosa, Lilian Clark había preparado té para los tres: su marido, su hijo y ella. El motivo de este encuentro familiar tuvo que ver con conocer las novedades sobre unos estudios que se había realizado el padre de Gustavo para saber si el tumor que los médicos le habían encontrado en su cuerpo semanas antes, era benigno o maligno.

Juan José se sentó en una de las sillas, puso los análisis sobre la mesa y le comunicó a su familia la noticia menos esperada; los resultados: cáncer terminal. Lilian se quebró emocionalmente y dejó correr varias lágrimas por su rostro, se levantó rápidamente y abrazó con fuerzas a su marido mientras Gustavo miraba en silencio y shockeado, sin entender lo que estaba pasando.

A partir de ese momento todo cambió y aquel silencio perturbador de Gustavo Cerati se convirtió en música. Juan José Cerati luchó contra esa cruel enfermedad durante dos años y finalmente murió el 3 de Enero de 1992.

Las tazas sobre el mantel
La lluvia derramada
Un poco de miel, un poco de miel
No basta

El eclipse no fue parcial
Y cegó nuestras miradas
Te vi que llorabas, te vi que llorabas
Por él

Un sorbo de distracción
Buscando descifrarnos
No hay nada mejor, no hay nada mejor
Que casa…

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